¿Qué es empoderamiento femenino? Dale con la machaca.

¿Qué es el empoderamiento femenino?

Y dale con la machaca. ¿Por qué Janette insiste tanto con este tema? Sencillo.

Las mujeres queremos igualdad de derechos, igualdad de oportunidades, trato igualitario en los trabajos y en el entorno familiar, romper con las tradiciones que nos atan a prácticas basadas en la desigualdad de género y por ahí seguimos.

Sin embargo, ¿qué ocurre cuando somos las mujeres las que nos enfrentamos en puestos de trabajo, toma de desiciones en base a lo que es la familia, nuestro cuerpo, nuestro comportamiento, nuestra VIDA? Se nos olvida todo lo que pedimos en cuanto a igualdad y nos tratamos unas a otras de la manera que no queremos que nos traten los hombres.

Como producto de este blog nació el Movimiento Belleza Tropical que busca eliminar la rivalidad femenina. Se dice que cuando las mujeres nos unimos, grandes cosas pasan. Pero, ¿cómo podemos unirnos a grandes escalas, si la competencia y rivalidad entre mujeres sigue vigente? ¿Cómo podemos conseguir la igualdad a niveles sociales, económicos y políticos si no logramos unirnos y apoyarnos desde los niveles de convivencia más sencillos?

No hay manera de lograrlo como colectivo, si no rompemos las barreras que nos separan. Y creo, desde lo más profundo de mi corazón y cerebro, que la mejor manera de eliminar la rivalidad femenina es a través del empoderamiento femenino.

Una mujer que logre empoderarse en todos los aspectos que esto implica, podrá ver a las demás mujeres como aliadas sin importar gustos, personalidad, decisiones, niveles sociales y económicos, y logrará desarrollar una relación con sus pares basada en el respeto con el objetivo de obtener de un beneficio en común y lograr grandes cambios en la sociedad como colectivo.roastbrief-empoderamiento-femenino-en-la-era-digital-650x405

Ahora que pude explicarme bien y entienden mi machaca con el empoderamiento, quiero explicarles de la manera más sencilla posible, lo profundo y complicado del empoderamiento femenino.

Comencemos por señalar que el empoderamiento femenino tiene un fin que impacta la sociedad en general. Su objetivo es eliminar la desigualdad entre hombres y mujeres en todo el mundo. Aunque se ha convertido en tema de moda en los últimos años, el empoderamiento de la mujer se escuchó por primera vez en la Conferencia Mundial de las Mujeres en Beijing en el 1995, para hacer referencia a la participación de las mujeres en los procesos de toma de desiciones y acceso al poder.

Empoderar no es otra cosa que darle poder a alguien que se encuentra en una situación de desventaja. Todos podemos empoderarnos personalmente, tanto hombres como mujeres. Se trata de tomar control de nuestra vida, de las circunstancias que nos rodean y de todo lo que forma parte de ella. Sin embargo, el empoderamiento femenino ataca los aspectos culturales, políticos y económicos que han mantenido a las mujeres en desigualdad antes los hombres.

El empoderamiento femenino se refiere al proceso por el cual las mujeres, que están en desventaja por las barreras estructurales de género, adquieren o refuerzan sus capacidades, estrategias y protagonismo, tanto en el plano individual como colectivo, para alcanzar una vida autónoma en la que puedan participar, en términos de igualdad, en el acceso a los recursos intelectuales y materiales, al reconocimiento y a la toma de decisiones en toda las esferas de la vida personal y social.

Para empoderarnos en el aspecto personal se debe pasar por un proceso interno de auto-análisis que nos permita alcanzar el auto-control. Conocernos a profundidad, saber quienes somos y que queremos de la vida y no permitir que factores externos influencien o manipulen nuestras desiciones al punto de ir en contra de nuestra esencia y deseos. Reconocer que tenemos el poder y el control de nuestra vida. Una mujer empoderada logra desarrollar madurez, autoestima y seguridad, porque la capacidad de vivir bajo sus propias definiciones le permite sentirse en plenitud.

Cuando reconcemos el poder que hemos logrado obtener a nivel individual y colectivo, esas barreras de base machistas quedan destruidas. Como resultado, las mujeres empoderadas no sentirán la necesidad de rivalizar o competir con otra ya que la base de la rivalidad femenina radica en la cultura patriarcal y en la desigualdad de géneros. 

Una vez alcancemos este reconocimiento a nivel individual, es importante transmitirlo y trabajar a nivel colectivo. Empoderar a otras mujeres y trabajar juntas para lograr los objetivos a corto y a largo plazo de este movimiento.

La rivalidad y el empoderamiento femenino no van de la mano,  el primero obstaculiza las metas del segundo y el segundo elimina las barreras del primero. Espero no se me hayan enredado.

Objetivos del empoderamiento

  • El empoderamiento reconoce el poder que han obtenido las mujeres en todos los ámbitos de la vida y que ese poder debe respetarse. 
  • Reducción de la brecha entre hombres y mujeres en muchos aspectos de la vida. Por ejemplo, las mujeres han pasado de no poder votar a lograr ser líderes políticos.
  • Igualdad en los roles entre hombres y mujeres como parte de la sociedad, tanto laboral como familiar. Hemos pasado de una cultura donde el hombre era el encargado de trabajar y la mujer se tenía que quedar cuidando la casa. El empoderamiento implica que la mujer tiene el derecho de elegir el rol que desea desempeñar.
  • A largo plazo, el empoderamiento tiene como responsabilidad acabar con la brecha salarial que actualmente sigue presente en todos los rincones del mundo.
  • Otro de los objetivos, y uno de los más importantes actualmente, es erradicar la violencia contra las mujeres.

Recuerden mis bellezas tropicales: una mujer puede hacer la diferencia, pero juntas podemos cambiar el mundo.

Ciao, abrazotes y bezasos.

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Linda y simpática. ¡Qué raro!

Hace unas semanas me encontraba socializando un rato fuera de mi ‘comfort zone. ‘Lo pasé genial, me solté un poco y logré aclimatarme, algo que se me hace complicado cuando no estoy en mi acostumbrado círculo social. Puede que parezca raro, no es lo que proyecto, pero tengo un poco de fobia social, algo con lo que lucho cada vez que me expongo al mundo del ‘jangueo’. Lucho con mis fantasmas internos y trato de pensar que estoy con mi ‘corillo’ de toda la vida y ser yo. Sí, ser yo, porque lo que las personas tienen como primera impresión de mí, no soy yo, es un ente extraño que se apodera de mi ser. Así que aclaro que si algún día me conoces y no logré dejar el fantasma en casa, me des un ‘breakesito’, no me juzgues, con el tiempo, la confianza y dos Gin & Tonic, podrás conocer la dulzura en mi.

Bueno, volviendo al tema, la pasé de ‘show’ y ‘caí’ bien de la primera. ¡Gol anotado! Pero entonces llegó el momento del juicio. -“Que linda tu eres, eres bella y símpatica. Eso es raro, las mujeres lindas no suelen ser simpáticas”-. Sonreí más aun porque me agrada que las personas puedan apreciar más allá de lo que ven de primera intención y hacer nuevas amistades, pero me llevé ese pensamiento durante días. No salía de mi mente. ¿Por qué? Porque estamos tan llenos de estereotipos y sobretodo, mujeres a mujeres. ¿Habrá pensado que soy una comem… cuando me miró por primera vez?

Se fijan en esa mirada 😂

Aunque esta ocasión fue sumamente agradable y espero la próxima oportunidad para volver a compartir con las mismas personas, utilizo esta experiencia para crear conciencia, como intento hacer con todas mis publicaciones. A diario nos encontramos en situaciones donde hacemos juicios o ponemos sellos sin analizar a profundidad porqué lo hacemos. Esto no siempre tiene un final agradable, como han podido leer algunos en otras de mis publicaciones.

Antes de hacer juicio, podemos analizar lo siguiente:

  1. Una mujer ‘linda’  (entre comillas porque la belleza es relativa) no es automáticamente antipática. Su físico no determina su personalidad. De igual manera, una mujer que no consideres linda también puede ser antipática. Simplemente que juzgamos más a la “linda”, porque pensamos que su físico es lo que la hace ser así.
  2. Una mujer que se muestra seria no es amargada. Vivimos experiencias diferentes todos los días que pueden determinar nuestro ánimo. Cuando vemos a una mujer que anda seria, podemos pensar que quizá tiene problemas familiares, laborales, emocionales o económicos. Que tal si en vez de ponerle el sello le regalas una sonrisa y una buenos días/tardes/noches. Tenemos que comenzar a bajar la guardia y si tu eres la que estás consciente de esto, comienza y verás como poco a poco las mujeres a tu alrededor cambiarán de actitud.
  3. Una mujer callada no necesariamente es antisocial. Quizá es tímida, insegura y llena de miedos. Que tal si sacamos nuestro espíritu empoderador y la hacemos sentir en confianza. Siempre tendrás la oportunidad de impactar la vida de otra mujer positivamente.

Intenta abrirte a conocer a las personas a profundidad, no dejarte llevar por la primera mirada o interacción. No estereotipes. En el momento que los haces, podrías estar creando una barrera innecesaria que eliminaría cualquier posibilidad de interacción positiva en el futuro.

Si al final y al cabo, después de intentarlo todo, la persona sigue con un caparazón o realmente alguno de los adjetivos negativos que mencioné antes le caen como anillo al dedo, no lo tomes personal. La vida es tan compleja; la crianza, patrones de conducta aprendidos, inestabilidad emocional e insatisfacción personal influyen mucho en la personalidad, así que no lo tomes ‘a pecho’, sigue tu camino y no juzgues.

Quiero añadir que muchas veces, las mujeres recibimos tanto juicio que eso nos paraliza, podemos llegar a estar a la defensiva y cohibirnos. Si como quiera me van a juzgar, ¿para qué esforzarme? Resolución: he decidido simplemente ser yo y tratar de romper con la fobia social, ya que no me gusta cuando se apodera de mi. Esto es una decisión personal, lo hago exclusivamente por mi crecimiento personal y emocional y no por agradar a nadie. Me ayuda con mi propósito de vida y me encanta rodearme de mujeres. Entiendo que las mujeres necesitamos de otras mujeres para sentirnos plenas, sacar a flor de piel y reafirmar nuestra feminidad y lograr grandes cosas en la vida y en el mundo.

Recuerda que: “Una mujer puede hacer la diferencia, pero juntas podemos cambiar el mundo”

Ciao mis bellezas tropicales. Abrazotes y bezasos.

Basta ya! No somos iguales. 

o-MAN-AND-WOMAN-BOXING-facebook-1024x512Los nenes con los nenes, las nenas con las nenas. 🎶🎶 Estoy segura que la cantaron. Continúa leyendo Basta ya! No somos iguales.